Los 10 funcionarios del gobierno venezolano sancionados por EEUU

Los 10 funcionarios del gobierno venezolano sancionados por EEUU

Los 10 funcionarios del gobierno venezolano sancionados por EEUU.

Denunciando las elecciones regionales del mes pasado en Venezuela como irregulares, el gobierno del presidente Donald Trump impuso el jueves nuevas sanciones individuales contra 10 funcionarios venezolanos a los que acusó de socavar la democracia, censurar a la prensa y administrar los corruptos programas gubernamentales de suministro de alimentos.

El Departamento del Tesoro congeló los bienes en Estados Unidos de aliados clave del gobernante Nicolás Maduro, les prohibió la entrada al país y prohibió a los estadounidenses que hagan negocios con ellos, incluyendo a su jefe de gabinete, dos ministros y uno de los vicepresidentes de la poderosa Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

En la medida en que el gobierno venezolano continúa ignorando la voluntad de su pueblo, nuestro mensaje sigue siendo claro: Estados Unidos no se quedará sin hacer nada mientras el régimen de Maduro continúa destruyendo el orden democrático y la prosperidad en Venezuela”, dijo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en un comunicado obtenido por el Miami Herald.

La Asamblea Constituyente juramentó a los ganadores de las elecciones regionales del 15 de octubre que, según el Departamento de Estado, estuvieron “marcadas por numerosas irregularidades que sugieren fuertemente un fraude” que ayudó al partido de Maduro a ganar la mayoría de las gobernaciones. El gobierno ignoró los llamados de la oposición para realizar una auditoría independiente de los resultados.

Con las sanciones del jueves ya son 40 los venezolanos penalizados por Estados Unidos por socavar la democracia en el país sudamericano, incluyendo al propio Maduro, a quien Mnuchin a catalogado como un dictador. Los cuatro miembros pro Maduro del Consejo Nacional Electoral, integrado por cinco personas, están ahora en la lista.

Los sancionados el jueves son Elvis Amoroso, segundo vicepresidente de la ANC; Sandra Oblitas, vicepresidenta del Consejo Nacional Electoral; Socorro Hernández, miembro del CNE; Carlos Quintero, miembro alterno del CNE; Isaías Rodríguez, ex segundo vicepresidente de la ANC; Ernesto Villegas, recién designado ministro de Cultura; Freddy Bernal, ministro de Agricultura Urbana; Jorge Márquez, ministro de la Presidencia; Manuel Fernández, presidente de la compañía estatal CANTV; y Carlos Osorio, presidente de una misión de transporte y ex vicepresidente de Seguridad y Soberanía Alimentaria.

Osorio estaba entre los venezolanos para quienes los senadores Marco Rubio y Robert Menéndez pidieron al presidente Donald Trump imponer sanciones en julio.

En el 2016, auditores de la Asamblea Nacional controlada por la oposición, determinó que Osorio fue cómplice en una fraude al Estado por hasta $573 millones a través del programa nacional de alimentación, indicó el Departamento del Tesoro.

Bernal, que ahora dirige el programa de alimentos, había sido sancionado anteriormente por el gobierno de EEUU como traficante de drogas en el 2011. El gobierno estadounidense dijo entonces que Bernal actuaba en representación de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Canadá sancionó también a 40 venezolanos, incluyendo a Maduro, en septiembre pasado. El martes, el senador Bill Nelson le había solicitado al Departamento del Tesoro imponer sanciones a todos los 545 miembros de la ANC y prohibir las importaciones de petróleo venezolano “hasta que el orden constitucional haya sido restaurado”.

Las sanciones individuales se anuncian dos días después de que la ANC, integrada en su totalidad por simpatizantes del gobierno de Maduro, despojó de su inmunidad al congresista Freddy Guevara y le prohibió salir del país.

La semana pasada, el Tribunal Supremo de Justicia —controlado también por el chavismo— indicó que consideraba a Guevara sospechoso de haber instigado disturbios durante meses de manifestaciones antigubernamentales. La decisión fue condenada por 12 países del continente, incluyendo a Canadá y México.

Guevara, vicepresidente de la Asamblea Nacional controlada por la oposición desde diciembre del 2015, pasó oculto más de un día antes de buscar refugio en la casa del embajador chileno en Caracas.

Al ir contra Guevara, el gobierno “está adoptando una medida extrema adicional para cerrar los espacios democráticos en Venezuela, criminalizando el disentimiento, y controlando la información”, dijo el martes la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert en un comunicado.

La inmunidad parlamentaria de un legislador venezolano solo puede ser eliminada por la Asamblea Nacional, actualmente controlada por la oposición. El tribunal, sin embargo, acudió a la Asamblea Nacional Constituyente que tiene poderes prácticamente ilimitados.

Estados Unidos considera que la Asamblea Constituyente, elegida bajo sospecha de fraude, es ilegítima y argumenta que su formación es una prueba de que Venezuela se ahora gobernada por una dictadura.

El mes pasado, el goberante Partido Socialista Unido de Venezuela se proclamó ganador de la mayoría de las gobernaciones del país en las elecciones regionales denunciadas como fraudulentas por la oposición.

La administración Trump ya había sancionado previamente a 30 venezolanos, incluyendo al propio Maduro, por su papel en el debilitamiento de la democracia del país sudamericano. El gobierno estadounidense impuso en agosto sus primeras sanciones económicas al estilo ruso contra el gobierno venezolano, prohibiendo los intercambios de deuda por bonos emitidos por el gobierno y su compañía petrolera estatal.

La semana pasada, Maduro anunció planes para reestructurar la deuda de $180,000 millones del país, lo que fue visto como una señal de que el gobierno podría declararse en default. El colapso de la mal administrada economía del país ha dejado a las personas sin alimentos ni medicinas.

El hombre que Maduro encargó para la reestructuración de la deuda, el vicepresidente Tareck El Aissami, fue sancionado en febrero por Estados Unidos, acusándole de ser un capo del narcotráfico.

 

Fuente: El Nuevo Herald

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